
Panci Calvo (batería), Alfonso Vega (bajo) y Chus Neira (órgano Hammond y sintetizadores analógicos) componen el núcleo duro de Groovie Doobie Groove, una de las formaciones más veteranas en la escena soul y funk del norte del Estado. Nacidos a finales de los noventa como evolución lógica de su andadura en otras bandas de blues y rhythm’n’blues, Groovie Doobie Groove reúne en su formación a tres músicos de larguísimo recorrido que han curtido su currículum con colaboraciones en el jazz (Latin Va, Marco Martínez Quartet, Alfonso Vega trío...), el rock (Amon Ra, McCoyson, Los Bruscos...) o el blues (Chicago Train Blues, Big Man, Estación Blues, Pantano...).
Más de una década juntos sobre los escenarios, Groovie Doobie Groove se comportan en trío como una maquinaria de funk infecto, groove psyquedélico, jazz progresivo y garage de autor.
Un espectáculo instrumental con gritos que rinde tributo, por citar, a James Brown, Jimmy Smith, Jack McDuff, Jimmy McGriff, Brian Auger, James Taylor Quartet, John Lord o Keith Emerson.
Verdadero grupo de culto en Asturias, en la actualidad espacian y miman con tiempo y cariño sus actuaciones, convirtiéndolas en acontecimientos únicos y maravillosos.
De su largo peregrinar por escenarios de aquí y allá merece la pena citar su paso triunfal como banda de cierre del Concurso de Rock Ciudad de Oviedo en 2005, su grabación en los directos de Radio 3 y su presencia en los festivales de Música en Poniente, Fin de Semana Groove en Liérganes, Sofa Weekend en la Sala Juglar de Lavapiés, Black Roots en la sala bilbaína Bullit, II Festiva Supersónico de Mieres o Fiesta de Nochevieja en la Hell Dorado.
Por donde pasan, la hierba no vuelve a saber igual.
Audios, fotos, etc. en su web.

No, no son los americanos. Estos son de Alemania, un dúo que le da al jazz electrónico.
1910eko hamarkadan italiar futuristek, Ligi Russolo musikagilea buru zutela,musika kutxa elektronikoz eta zarataz atondutako musika egin zuten. Orduan sortu ziren lehenengo musika tresna komertzialak.
No obstante, ciertos compositores visionarios, como Alexandr Skriabin o Henry Cowell, habían soñado una música creada solamente por medios electrónicos, aunque este tipo de música no fue un hecho real hasta el desarrollo de la tecnología de la grabación de sonidos durante la II Guerra Mundial.